9 de junio de 2013

No es el momento

Los gritos se ahogaban en su pecho , tragaba y tragaba para impedir que saliesen de su boca, se notaba, si uno sabía cómo leer las señales. Quería guardar la compostura, pero no lo estaba consiguiendo, fueron demasiadas putadas juntas. Se ausentó un momento de clase diciendo que iba a por alguien, pero no volvió. 
Huyó. 
Se montó en el coche y, al cerrar la puerta y apoyar las manos en el volante, se derrumbó, y lloró, y lloró, y lloró y siguió llorando. Y sintió que su mundo se le echaba encima, que tenía que solucionarlo, pero no sabía cómo. Descansó la frente sobre los brazos y se quedó así un rato, quería irse a casa, pero sabía que no podría soportar hablar con alguien más, no hasta que no se hubiese calmado del todo. Al final se quedó dormida una media hora; tras despertarse decidió que no podía seguir así, así que se frotó la cara varias veces, suspiró profundamente y arrancó el coche. 
No volvió a hablar con nadie hasta el día siguiente, pero, para ese entonces, todo volvía a estar bien. 

Vacaciones

Llevaba un buen rato sentada en la orilla del mar, mojando su pies con cada oleada y disfrutando de los rayos del sol que bañaban su pálida piel, cuando desde el fondo empezó a oír que la llamaban para comer.
Annie se hizo la sorda y la dejaron tranquila, sabían que no conseguirían que se moviese de ahí por mucho que la siguiesen llamando. Estaba tan relajada, tan tranquila... todos sus problemas y preocupaciones desaparecían poco a poco... poco a poco... Volvió a cerrar los ojos tras sus gafas de sol y se tumbó en la templada arena. 
Annie acababa de terminar su segundo año de carrera y le quedaban tres meses por delante de soleadas vacaciones. ¿Por qué iba a tener prisa por ir a comer?

21 de mayo de 2013

¡¡Nuevo nombre!!

Así es, nuevo nombre, y, en poco, nuevo aspecto. ¿Que por qué? Pues porque me apetece, no tiene mayor complicación. Y ¿por qué el nombre? Bueno, pues por un lado porque siempre me ha llamado mucho la atención el dicho de "la curiosidad mató al gato"; y por otro lado porque considero mi blog un sitio para manifestar emociones, reacciones, sentimientos, etc., que para mí son cosas muy curiosas y siempre estoy intentando descifrar. 
No dejaré de subir mis pequeñas historias ni cambiará la diversidad y el estilo del blog, simplemente es un lavado de imagen, un pequeño cambio. 
Espero que os haya gustado y no olvidéis seguirme en twitter para saber cuándo subo alguna entrada o leer esas pequeñas frases que a todos se nos ocurren pero no sabemos qué hacer con ellas. 

Un besote grandote. 

PD: ¡la dirección del twitter la encontraréis a la derecha del blog!

20 de mayo de 2013

Aún no



Y echaba de menos el momento en que se iba a dormir, con todos unos señores apuntes por delante para estudiar antes de dormir, y encontrarle a él, esperando en su lado de la cama, recordándole que sólo tenía que hacer un pequeño esfuerzo. 
Se metió en la cama de almohadas blancas y nórdico gris perla, con una sonrisa en la cara, respondiéndole que ya lo sabía pero que no le apetecía. Él se pegó más a ella y ella empezó a acariciarle el pelo. Él se quedó dormido y ella, tras terminar de estudiar sus apuntes, le miró y pensó que nunca había sido tan feliz. 
Sólo que aún no había vivido todo aquello. 

19 de mayo de 2013

El nombre

Casi diez años más tarde, Max seguía con su costumbre de abstraerse del mundo cuando iba por la calle; había aprendido a caminar leyendo, fijándose, tan sólo en lo necesario, para no chocar con nadie ni con nada. Casi diez años atrás, Max había decidido que la música sería otra eficaz forma de no tener que pensar en su situación, es más, cuando Max lo hacía, se daba cuenta de que antes apenas se daba cuenta de lo que la rodeaba, vivía feliz en su ignorancia. 
Ahora Max vivía observando el mundo, camuflándose tras sus gafas de sol y fingiendo no oír con su música a todo volumen. Y así todos los días se sentaba en su sitio aleatorio del tren y pensaba en todo aquello que le había ocurrido: en su familia, en sus amores, en sus amigos, en lo que pudo ser, en el gato que estaba tumbado al sol en la parada del tren, en los que jugaban al baloncesto sin darse cuenta de que eran observados, en si aquél chico sentado en la esquina estaría mirándola como ella a él... No le importaba mucho, no creía que le volviese a ver (aunque Max se equivocaba), así que siguió espiándole todo el camino, intercalando lo que le llamaba la atención de él y lo que seguía recordando de su pasado.
Por alguna razón, Max perdió su habilidad para leer en el tren o autobús, ahora sólo quería ver el mundo y recuperar todos aquellos años que había desperdiciado. Era desviar la mirada un momento hacia la ventana y la mente de Max ya se había ido a años luz de allí, por eso, aunque llevase siempre un libro en el bolso, al final acababa apoyando la barbilla sobre su mano y se dedicaba a... Otra vez sentía en la nuca un pequeño picor. Miró al chico de reojo y le aguantó la mirada un par de segundos, pero la apartó corriendo, al oír, sin querer, un nombre que no quería y que había unido a ese tipo de mirada.
Aún le sorprendía mucho oír ese  nombre, sobre todo en su casa, y Max se dio cuenta de que le tenia bastante pánico;  pero que estupidez tenerle miedo a un nombre, se decía Max, a pesar de no poder evitarlo. En el fondo Max sabía que le tenía pavor porque escuchar ese nombre suponía la posibilidad de que él volviese a aparecer, a interrumpir en su vida, a destrozar todo aquello por lo que Max había luchado. Ladrillo a ladrillo, Max tuvo que volver a construir su muro infranqueable, su castillo, su corazón.  
El chico seguía mirándola, y Max no sabía muy bien qué hacer, de vez en cuando le miraba de soslayo para comprobar si seguía ahí sentado, también con sus cascos; Max no recordaba a nadie que le hubiese estado mirando durante tanto tiempo en el tren. 
El tren se paró y Max se bajó, mirando por última vez de reojo al chico y preguntándose si le volvería a ver. Max quería saber si volvería a ver al chico que había despertado ese miedo; Max quería volver a sentir esa mezcla morbosa entre el dolor y la curiosidad. ¿Y quién sería el listo que le reprochase algo a ella? 

18 de mayo de 2013

Premio "Miénteme con verdad"



¡Otro premio! Son de agradecer, aunque sean simbólicos, pero animan mucho a seguir. Esta vez, para obtener este premio hay que cumplir unos requisitos: se trata de decir cinco mentiras que usemos con frecuencia y contestar a seis preguntas que haya formulado la persona que nos ha nominado. Para finalizar, nominar a cinco blogs merecedores del premio y hacer seis nuevas preguntas. 
Mis cinco mentiras:
Cinco minutos.
Lo intentaré.
Ahora lo hago mamá.
No me importa.
Hoy empiezo a estudiar en serio.

Estas son las preguntas que me toca contestar gracias a mi nii-san (Los delirios de Pandora), que es quien me ha nominado:

1) ¿Qué es lo primero que buscas en un blog?
Supongo que lo que busco es una identificación con mi propio estilo y con mis gustos de lectura. 

2) ¿Por qué decidiste adentrarte en el mundo de Blogger?
Pues para variar, fue culpa de una amiga, concretamente de Ranky, que siempre consigue engancharme a todas las páginas web que existen. 

3) ¿Piensas que el diseño de un blog es importante? ¿Por qué?
Aunque lo importante es lo que se escribe y cómo se escribe, considero que sí, que es importante. Pues es importante que creo que el diseño de un blog refleja la personalidad del escritor y, en parte, muestra un interés y una apreciación por la escritura: un blog bien cuidado es una escritura bien cuidada. 

4) ¿Qué es lo que más te llama la atención de Los delirios de Pandora?
El diseño me gusta mucho, es muy cuidado, personal y original, se nota la dedicación. Y la manera de escribir: es inusual, es como un diario, pero es más personal, no es una narración de la vida ordinaria, sino la de una vida en un mundo totalmente introvertido e "irreal" (no sé muy bien cómo describirlo, pero en mi cabeza tiene sentido).

5) ¿Prefieres una historia de ciencia-ficción o una comedia romántica?
Una de ciencia-ficción, no soy muy romántica; no significa que no me gusten, pero siempre es mi última opción. 


Pues ahora me toca a mí nominar:
Marta Plazuelo. 
Mary. 

Y mis preguntas son:
1) ¿Qué es lo que más te llama la atención de este blog?
2) ¿Prefieres libro único o saga? 
3) ¿Prefieres ir al cine o ver la película en tu casa?
4) ¿Prefieres la comida japonesa o la india?
5) Si tuvieses que elegir, obligatoriamiente: ¿sobrevivirías al fin del mundo con un perro o con un gato?
6) Recomiéndame una película que te haya gustado mucho.