Y desperdiciar el tiempo en banalidades, ¿porque para qué perder el tiempo con tus amigos, con aquellos que te entienden con sólo explicarlo una vez? Agotar tu tiempo...
Que te pongo esa cara, ¿y qué? No sabes ni por qué la pongo. Y el supuestamente mejor día del año yo me lo pasaré rodeada de desconocidos, en una ciudad desconocida y cohibida por la presencia de personas que no quiero.
Puedo bailar con un millón de personas si tengo un sólo amigo al lado, puedo bailar sin nadie, pero no puedo bailar con un grupo de desconocidos. NO. Esto es una mierda, una puta mierda. Y yo la estoy viviendo de la peor manera posible.
Quiero ir, decirle NO QUIERO IR y que ella lo entienda y me deje estar aquí, sólo a mí. Pero no, es imposible, porque ella no asume que yo pueda estar aquí, porque ella se cree que lo hace por mi bien, Porque esto es una puta mierda y ella no se lo cree.
No quiero estar así, pero no puedo evitarlo, porque cada vez que lo pienso, se me encoge el corazón pensando que no podré estar aquí, contigo, disfrutando del último día. Quiero poder quitarme esa congoja y pasármelo bien, y perder la vergüenza, toda, toda ella.
Quiero dormir, pero no me atrevo, porque sé que estaré mejor dormida y que mañana, cuando me den el toque a las cinco de la mañana, yo no me querré despertar, y no lo haré, y todo saldrá "mal" para ella, y todo será más mierda que antes.
Quiero dormir. Para siempre.
23 de diciembre de 2010
21 de diciembre de 2010
Llueve.
Deja de llover, pero no dentro de mí, ¿y dentro de ti?
La lluvia se precipita al fondo, donde las alcantarillas la atrapan hasta el fondo de la ciudad y necesito limpiarlas antes de que se vuelvan a asomar las nubes, o se desbordarán y la ciudad quedará inundada, y todo el mundo sabe lo que pasa en las inundaciones. Caos.
I love the way you lie. I don't want to spect that you are there for me, not any more, not now, NO.
La lluvia se precipita al fondo, donde las alcantarillas la atrapan hasta el fondo de la ciudad y necesito limpiarlas antes de que se vuelvan a asomar las nubes, o se desbordarán y la ciudad quedará inundada, y todo el mundo sabe lo que pasa en las inundaciones. Caos.
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La que mató al gato
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23:53
10 de diciembre de 2010
Ninguna huella en un desolado mar de emociones. ¿Cuándo llegará algún forastero curioseando mis territorios? La entrada está vetada a amigos y conocidos, demasiado desprotegida me he sentido ya. Pero quiero a alguien que no me pida nada más, que sea fiel a mis territorios y que no los destroce, y que su paso por ellos me ayude a conservarlos.
Un alma con el que me pueda identificar sin mostrarle mi identidad, alguien que no se pueda llevar un cacho de mi, una pieza de mi enrevesado rompecabezas, algo que me deje un vacío irreemplazable. ¿Alguien se ofrece?
Un alma con el que me pueda identificar sin mostrarle mi identidad, alguien que no se pueda llevar un cacho de mi, una pieza de mi enrevesado rompecabezas, algo que me deje un vacío irreemplazable. ¿Alguien se ofrece?
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La que mató al gato
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16:49
8 de diciembre de 2010
Estoy ñoña, te quiero a mi lado ahora mismo, conocer todos los rincones de tu cuerpo, rozar tu pecho con la yema de mis dedos y recorrer tu cuello con la boca, arrancarte los botones de la camisa y que me mires con tus ojos tan... limpios.
Estoy por pasar de todos y hacer lo que yo quiera, pero la única vez que pude, no lo hice. Ahora estoy con el pensamiento en la cabeza, hora sí hora también, y sé que de aquí a que mis manos y tu cuerpo se vuelvan a juntar solos queda mucho tiempo.
Estoy proponiéndome robarte antes de irme.
Estoy por pasar de todos y hacer lo que yo quiera, pero la única vez que pude, no lo hice. Ahora estoy con el pensamiento en la cabeza, hora sí hora también, y sé que de aquí a que mis manos y tu cuerpo se vuelvan a juntar solos queda mucho tiempo.
Estoy proponiéndome robarte antes de irme.
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La que mató al gato
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19:44
4 de diciembre de 2010
Romperme la cabeza.
Intento ponerle remedio, pero mis sentidos no me dejan, es como un ciclo sin fin, pero sin el como. Caigo en redondo a la oscuridad, y por mucho que lo intente no consigo frenar, porque cuando estoy apunto de conseguirlo, algo me hace recordar y me vuelve a hacer caer. Y por mucho que lo intente, sé que no voy a conseguir nada productivo. Intento arraigar algo de positivismo dentro de mí, para que me impulse hacia la salida, pero no lo consigo, es difícil, y aunque alguien lo intente, no consigue ayudarme.
Necesito un golpe en la cabeza, que me de amnesia y que me haga olvidar todos mis problemas, y que me de fuerzas para poder sacar esto adelante. No necesito un golpe, necesito que me rompan la cabeza, que me la quiten y me la repongan por otra nueva, y mientras, quiero dormir, recuperar mi autoestima, y mis ganas de hacerlo, porque no veo justo, que sólo cuando TÚ quieras, las cosas estén bien hechas.
Quiero romperme la cabeza y no despertarme nunca, o que al menos, la nueva cabeza, me mande hacer lo que tengo que hacer.
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La que mató al gato
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15:26
30 de noviembre de 2010
Revelaciones... ¿inútiles?
No puedo evitar no verte igual, verte como hace unas horas hacía, verte como la romántica.
Arde la venda de mis ojos y descubre mi ceguera.
Cierra la lógica y abre la ventana de tu cuarto...
Palabras soltadas como un suspiro en una noche de verano, mentiras acaecidas por el alba que las teñía de rosa. Y ahora soy yo la que vuelve a caer.
Estoy enfadada, conmigo, contigo, con ella, con él, con todos. No consigo lo que quiero y tampoco me ayudan los mundos paralelos, que me cierran la puerta y echan la llave. Todo a mi alrededor se derrumba, excepto mi muralla, que hace que mi sonrisa no demuestre su lado putrefacto y que al hablar, salga de ella, un perfecto aliento gélido pero gustoso a la vez, con olor a menta, diría yo.
¿Me habrán ocultado algo más? ¿Seré una simple paralítica que no consigue avanzar, desarrollar sus carencias? tengo la cabeza tapada por un saco que no me deja ni ver, ni oír, ni hablar. Coarta mi libertad y a la vez se mofa de mis intentos.
Eso dirigiría todo mi odio hacia él y la idea que tenía de volver a hablarle habrá desaparecido. Mentira. Le hecho de menos; esas risas, eso besos, esos abrazos... Sólo me siento bien cuando estoy en compañía, pero nadie sabe lo que me pasa, ni el por qué de mis inminentes exigencias. Quiero contarlo, pero el saco no me deja.
Tan serena a la vez que alterada.
Querer perdonar sin ser capaz de ello, saber que has hecho mal sin poder remediarlo, autoconvencerte de algo pero sin resultados. Escuchas música para poder distraerte, pero como también estás sorda, no consigues oír nada que merezca la pena.
El otro día me revelaron que estaba muerta, y mi reacción fue preguntar qué es lo que comeré mañana. Pero como no me contestaron, decidí preguntar por qué nací.
Arde la venda de mis ojos y descubre mi ceguera.
Cierra la lógica y abre la ventana de tu cuarto...
Cabrón.
Palabras soltadas como un suspiro en una noche de verano, mentiras acaecidas por el alba que las teñía de rosa. Y ahora soy yo la que vuelve a caer.
Estoy enfadada, conmigo, contigo, con ella, con él, con todos. No consigo lo que quiero y tampoco me ayudan los mundos paralelos, que me cierran la puerta y echan la llave. Todo a mi alrededor se derrumba, excepto mi muralla, que hace que mi sonrisa no demuestre su lado putrefacto y que al hablar, salga de ella, un perfecto aliento gélido pero gustoso a la vez, con olor a menta, diría yo.
¿Me habrán ocultado algo más? ¿Seré una simple paralítica que no consigue avanzar, desarrollar sus carencias? tengo la cabeza tapada por un saco que no me deja ni ver, ni oír, ni hablar. Coarta mi libertad y a la vez se mofa de mis intentos.
¿Pero por qué? Él tenía derecho a hacerlo, y ella más. Y ahora verla así me produce... ¿horror? No, no es esa la palabra(, creo). Es un sentimiento indescriptible, una sensación que no se me irá hasta pasado un tiempo, o hasta que le pregunte la pregunta que tengo en mente, que distrae mi atención en cada segundo: ¿cuándo parasteis?
Tan serena a la vez que alterada.
Querer perdonar sin ser capaz de ello, saber que has hecho mal sin poder remediarlo, autoconvencerte de algo pero sin resultados. Escuchas música para poder distraerte, pero como también estás sorda, no consigues oír nada que merezca la pena.
El otro día me revelaron que estaba muerta, y mi reacción fue preguntar qué es lo que comeré mañana. Pero como no me contestaron, decidí preguntar por qué nací.
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0:46
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